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No soy el unico loco:

miércoles, 29 de noviembre de 2017

¿COMPROMISO?

Elegí Pediatría porque no me interesa en absoluto el mundo de los adultos. No me interesa la mentira, la murmuración, las risas falsas, la no transparencia y el juego de egos. Siempre digo lo mismo, los niños se portan mejor que los adultos, en los niños encuentro mayor madurez que en los adulterados por la adultez.

En el contexto de la residencia “conocer a un paciente” es conocer sus números, es decir, los valores de sus laboratorios y los resultados de sus estudios. Uno conoce al paciente cuando puede recitar cual concurso de memoria largas listas de números. Es así como se desestima la calidad del trato médico-familia. No importa que entables un vínculo con el pacientito, importa que evoluciones a los 10 pacientes y des todas las altas antes de las 12. No es relevante que las evoluciones parezcan versos que no se condigan con el día a día de los pacientes y que sean textos ininteligibles. No es relevante que logres que el pacientito te invite a jugar con él, o que al irse de alta quiera volver al hospital a saludarte y charlar con vos.
En este contexto efímero es en cual se mide y evalúa el compromiso del residente.
Desde que ingresé a la residencia de Pediatría cada día me siento un poco más lejos del pacientito. Al ir avanzando en las rotaciones me doy cuenta de que el compromiso que se nos exige (en tiempo y cantidad de evoluciones) es hacia la burocracia médica, nunca hacia el paciente.
Entonces, hago un minuto de pausa existencial, intentando observar como quien mira todo desde afuera, y me doy cuenta de que aquellos que se autoproclaman abanderados del compromiso, son personas a quienes personalmente no me gustaría parecerme en ese aspecto. Personas que cumplen un horario, que no se los ve felices con sus pacientes, que solo se los ve apasionados al estar sentados en el office, a puertas cerradas, hablando infelicidades de otros servicios y familiares de pacientes. No puedo admirar y querer parecerme a alguien cuyo “gran compromiso con el paciente” no le alcanza para animarse a ponerle la firma a una evolución, ni a las evoluciones de semanas de internación. No puedo admirar a personas que no dejan de mirar el reloj ansiosos de que la aguja chiquita llegue al 12 y entonces estén habilitados a salir corriendo. No puedo admirar a una persona que al hacer lo que supuestamente ama, no sea capaz de transmitirte ese amor y no te inspire a amarlo también.


El día que conozca a un adulto que NO sea una decepción, ese día voy a creer en la adultez. El día que conozca a un superior que esté a la altura de sus propias exigencias ese día voy a creer en el sistema. Hasta entonces elegiré y defenderé una y otra vez, la niñez y la rebeldía.

miércoles, 23 de agosto de 2017

ASESINOS EN SERIE

Las instituciones educativas, desde las primarias hasta las universidades, son grandes asesinas en serie de niños interiores. Son en esos lugares donde uno empieza a recibir retos por acciones puramente naturales, fisiológicas y distintivas de la humanidad, tales como reírse (nunca retan por estar serio), por moverse (nunca por estar quieto), por tener una opinión diferente (signo de pensamiento), por ser espontáneo (no por el comportamiento estándar y en masa).

¿Qué será que están produciendo estas prestigiosas fábricas de “adultos” y “profesionales”?
¿Por qué será que pretenden programarnos en contra de lo natural?


Lamentablemente un adulto que no supo mantener vivo a su niño interior es un humano que ya murió. Y eso es lo que creo que fabrica el sistema: adultos y profesionales muertos en vida… adultos sin vida, sin espontaneidad, sin ganas, sin ideas, sin colores personales, sin capacidad de apreciar lo que los rodea, sin capacidad de felicidad.

viernes, 23 de junio de 2017

EL MUNDO ES UN GRAN CEMENTERIO DE VIVOS… PERSONAS QUE VIVEN PERO NO SIENTEN, RESPIRAN PERO NO AMAN, HACEN PERO SIN PASIÓN; CAMINAN COMO SI CADA MÚSCULO LES PESARA… NO FLUYEN. EL PROBLEMA ESTÁ EN QUE NO AMAN LO QUE HACEN ENTONCES RECURREN AL CULTO AL EGO, “AMAN” MÁS LA CHAPA Y LOS BRONCES QUE LO QUE HACEN Y ESO LOS CONDENA A LA MISERIA DE ESTAR MUERTOS EN VIDA.

HACEDORES (DOERS)

Hay una gran diferencia entre las personas que alguna vez en su vida hicieron algo y los que no. Aquellos que sintieron primero la iniciativa de armar algo de la nada y luego la responsabilidad y perseverancia de hacerlo funcionar tienen una actitud superadora y sensible que nadie más alcanza. Distinto es cuando uno vive de la tercerización, o cuando hereda un “imperio” o un “circo armado” o cuando siempre vivió de un sueldo. Es distinto porque ahí no hay una iniciativa creadora; lo primero no fue la curiosidad y la valentía de aventurarse a lo nuevo, sino que en esos casos lo primero fue la sumisión de seguir pasos, acatar órdenes, salvarse el mes y “llenar zapatos”.
¡Cuánta gente se gana la vida sin “el sudor de la frente”! ¡Cuánta gente vive toda una vida carente de iniciativa personal! ¡Cuánta gente se hizo dependiente de organismos que les respondan las preguntas! ¡Cuánta gente, cual mascotas, necesitan órdenes de organismos superiores y también el posterior aplauso de aprobación cuando las cumplen!


La diferencia se hace evidente cuando tienen que juzgar u opinar sobre algo (en ninguna situación quedamos más expuestos que cuando tenemos que utilizar criterios para realizar un juicio, todas nuestras herramientas y aberturas o estrecheces salen a la luz). Los “doers” al mirar algo, trascienden el objeto y aprecian lo que no se ve, ven y valoran el esfuerzo, las ideas, las ganas, la fortaleza, el valor, el trabajo… ven lo invisible. Y al estar acostumbrados al hacer, sus opiniones siempre estarán orientadas a construir; bien recibidas, sus opiniones pueden edificar mucho. Los doers, sin importar el rubro en el cual se desempeñen, entienden la realidad como un todo, y es por eso que siempre algo, sea poco o mucho, pueden aportar.

CIENCIA DEL UNDER

La ciencia es otro de los ámbitos donde aplica la división entre lo “comercial” y lo “under”. La línea populista de los científicos va a desacreditar la existencia de un Ser Creador a expensas de su conocimiento en la Teoría de la Evolución. Manipulando las palabras de tal forma que pareciera que la Teoría (sistema de hipótesis) no fuese una teoría sino que ya hubiese sido confirmada. Ellos creen en su teoría, creen con su propia forma de fe. Un verdadero científico no se sesga ante una hipótesis, ¿cómo se va a investigar algo partiendo desde una hipótesis sesgada por la creencia del investigador? Desde el vamos el resultado estaría condicionado. No habría imparcialidad, no habría pensamiento crítico. Donde hay sesgo y subjetividad no hay ciencia. Un verdadero científico no da por sentado nada, sino que mantiene la duda hasta la confirmación o refutación de la hipótesis.
Me resulta muy curioso cómo se ha popularizado tanto la suposición de confirmación de esta teoría. Es curioso también, ver el rol de lo comercial, en todos los ámbitos, durante los tiempos; lo comercial siempre ha sido utilizado por minorías con meta de control, confusión y distracción de las masas.
¡Por lo menos un religioso tiene la dignidad de reconocer que cree por fe! Lo que siempre se obvia, o se oculta, es que hay muchas líneas de pensamiento e investigación que refutan la flamante Teoría de la Evolución, muchas otras líneas abordan el creacionismo como teoría de los orígenes. Hay investigadores, descubrimientos y evidencias que avalan la teoría bíblica también. Por supuesto que ningún “erudito” científico sabe de ellos, ninguno si quiera gastaría tiempo en tremendo producto del “pensamiento mágico-religioso” una minoría. Su sesgo mental no se los permitiría.

Las masas que no entienden de ciencia son manipuladas por la religión, por la droga, por la música, por la economía y la política… las masas que entienden de ciencia son manipuladas por toda la maraña de prejuicios y sesgos de la Teoría de la Evolución y demás productos comerciales. Pocos son los que realmente ven que en todos los gremios hay corrupción. ¿De quién depende el avance de la ciencia hoy? Claramente la ciencia dejó de ser el puro estudio de los fenómenos naturales… hoy la ciencia no hace más que defender los intereses del dinero de sus financistas: la industria farmacéutica, la industria de la guerra, los narcotraficantes y la Iglesia Católica.
Tal vez sería útil pensar qué intereses tiene el mercado de la ciencia, cuáles “conocimientos científicos” tienen fundamento científico y cuáles tienen fines de dominación.


Me permito el beneficio de dudar de lo todavía no tan evidente científicamente... porque suena más a paradigma, más a dogma que a ciencia.